No importa si la población está al borde de una hambruna peor que la del llamado Período Especial de los años 90 y la olla social tome cada vez más presión por la escasez de las cosas más esenciales.
La caravana del ridículo
Si de reprimir y hacer propaganda se trata, el régimen castrista no escatima recursos.
Candil de la calle, oscuridad de la casa. Represión, para controlar la casa, y propaganda, para proyectar hacia la calle una imagen que cada vez es más difícil de sostener.
El fin de semana, el castrismo organizó una caravana de vehículos por todo el malecón habanero dizque para “protestar contra el bloqueo de Estados Unidos”, nombre que le puso el dictador Fidel Castro al embargo comercial vigente desde 1962.