Los debates paralelos a la Cumbre de Panamá no han podido contar con la presencia de Antonio G. Rodiles, a quien el gobierno cubano, muy "oportunamente", le ha retenido el pasaporte.
"La disidencia no crece más por la represión"
Reconocido activista de la oposición y director del proyecto cívico Estado de Sats, este hombre conversador, jovial, polémico, que fuera deportista juvenil, doctor en ciencias y profesor en prestigiosas universidades de los Estados Unidos, cierto día decidió abandonar la comodidad de su mundo académico para regresar a Cuba y desafiar al régimen construyendo, en su propia casa, un espacio para el debate público como alternativa a ese inmovilismo que afecta a la sociedad cubana.
El anuncio de las conversaciones entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos ha generado disímiles posicionamientos en la disidencia cubana. Los criterios de Antonio G. Rodiles en cierta forma lo desmarcan del resto de los opositores, al llamar la atención sobre aquellas cosas que debieran ser primordiales en una mesa de diálogo donde muchos no se sienten representados.