La fachada del hotel Quinta Avenida, con 186 habitaciones, en el elegante sector Miramar de La Habana ha sido decorada con el logotipo de Four Points by Sheraton, la marca de Starwood para viajes de negocios, y ahora los huéspedes pueden reservar habitaciones a través del cibersitio de Starwood.
El gobierno de Obama autorizó el acuerdo con un permiso especial del Departamento del Tesoro y Starwood lo anunció la víspera del viaje del mandatario a Cuba en marzo pasado. La intención declarada de Obama de normalizar las relaciones diplomáticas con La Habana está creando mayor libertad para que los cubanos operen de manera independiente al gobierno unipartidista de la isla, que mantiene el control de la mayoría de los aspectos de la economía de planeación centralizada.
El permitir que una corporación estadounidense de alto perfil trabaje mano a mano con el ejército cubano demuestra la voluntad de los gobiernos de Obama y Castro para desarrollar tantos vínculos económicos como sea posible antes de que Obama deje el cargo, declaró Robert Muse, un experto en derecho estadounidense sobre Cuba, quien radica en Washington.