LA HABANA, Cuba.- Las calles de La Habana son un hervidero desde este jueves. Nuevas tarifas para los viajes en ‘almendrones’ (taxis colectivos), publicadas por el periódico oficialista Juventud Rebelde, han encendido las controversias entre los ciudadanos que ven venir una crisis más terrible —si cabe— en el ya deficiente transporte urbano.
La Habana se queda sin 'almendrones'
En 2016, a raíz del alza repentina en el costo de los pasajes, se estableció el tope de 20 pesos a cobrar para recorridos muy demandados por la población. Asimismo, se agudizaron las redadas contra los choferes que adquirían el petróleo en el mercado negro (15 pesos por litro) y las inspecciones a los automóviles se tornaron tan rigurosas, que un número considerable de los mismos salió de circulación. Proporcionalmente a estas medidas aumentó la congestión en las paradas de ómnibus, debido a que la infraestructura estatal no logra satisfacer la demanda ciudadana.
Para esquivar el golpe, los ‘boteros’ (choferes de ‘almendrones’) comenzaron a implementar los “viajes fragmentados”, que consisten en no ir directamente al destino final, sino partir el recorrido varias veces al precio de 10 pesos por tramo. El perjudicado fue el cubano de a pie, que vio disminuidas a dos sus alternativas: ofrecer al chofer los 30 pesos desde el principio, o lanzarse a la cruzada de tomar dos o tres taxis para llegar a casa.