La impunidad de Sandro Castro parece haber llegado a su fin. El nieto díscolo de Fidel Castro, conocido por su ostentación y excentricidades, enfrenta ahora un ataque directo desde dentro del oficialismo cubano, tras recibir una contundente “bendición” crítica de Gerardo Hernández Nordelo.
La impunidad de Sandro Castro llega a su FIN: altos funcionarios del régimen cubano salen públicamente a criticarlo: "Es un imbécil"
La impunidad simbólica de Sandro Castro se ha terminado. Ya no hay salvavidas político para él. Ya no hay silencio cómplice
Hernández, considerado héroe de la República, exespía de los llamados “Cinco Héroes” y actual Coordinador Nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), avaló públicamente un extenso texto del historiador Ernesto Limia que denuncia y ridiculiza a Sandro Castro. Lo hizo con una sola palabra publicada en su perfil de Facebook: “AMÉN”.
Pero en este contexto, ese escueto comentario trasciende la aprobación personal: es una señal de respaldo político. La publicación, hecha desde la cuenta oficial de una figura clave del aparato ideológico, legitima la crítica como discurso permitido. Y en Cuba, eso es equivalente a una orden simbólica para que el aparato político, los medios y la militancia puedan señalar, ridiculizar y desmarcarse de Sandro sin miedo a represalias.