El pasado fin de semana, la llegada de la papa a varios mercados agrícolas de La Habana provocó reyertas que recordaron el desespero de los años más difíciles del Período Especial. Horas después de finalizadas las trifulcas, era posible comprar papa en aquellos mismos lugares, pero de mano de los avispados que especulaban con el producto.
Las papas de la discordia
La llegada de la papa a varios mercados agrícolas de La Habana provoca reyertas por la escasez del producto.
Las autoridades del Ministerio de la Agricultura aseguran que la actual cosecha del tubérculo supera notablemente la del año pasado, sin embargo, las colas y las peleas para comprarlo también parecen multiplicadas.
En la actual "campaña de la papa" está previsto que se recojan hasta 60.000 toneladas del producto pero los precedentes hacen temer que no se alcance la cifra estimada. El plan de producción se incumplió sensiblemente en 2014, cuando se llegó a 53.300 toneladas en vez de las 65.700 proyectadas. La diferencia se hizo sentir en el plato de las familias cubanas y ha provocado la desesperación en barrios y poblados, algo que se percibe fácilmente cuando alguien avista un camión con el preciado alimento.