Cada verano la televisión nacional llama a ahorrar electricidad, reporta las altas temperaturas y difunde las declaraciones de funcionarios del Ministerio de Educación donde aseguran que los uniformes escolares están garantizados. Sin embargo, año tras año, las quejas por el deficiente abastecimiento y los problemas con las tallas de estas prendas vuelven a caldear la opinión pública.
Los 11.000 uniformes robados en Cuba están en el mercado negro
El régimen cubano aseguró que en las próximas semanas volverán a surtir de uniformes a los almacenes.
En esta ocasión la venta comenzó en la capital desde el 25 de mayo pasado y se extenderá hasta el 31 de diciembre. Según el noticiero estelar, "la industria hizo su parte y cumplió con el pedido de más 699.000 prendas" para los estudiantes de La Habana. Sin embargo a partir de la primera quincena de julio comenzaron a "perderse" los uniformes.
"Llevo una semana buscando una saya para la niña, pero todas las que encuentro son de talla enorme", cuenta Caridad, madre de una pequeña que este año entra en el primer grado de la enseñanza primaria. "Me han dicho que donde único quedan como para ella es en la tienda que está en la calle Dolores, en Lawton. Así que para allá voy", asegura un tanto decidida y otro tanto cansada.