Danny es un cubano de 64 años dueño de un pequeño negocio de cortinas en el sur de la Florida, un tipo orgulloso de haber logrado el sueño americano de tener casa propia y una hermosa familia.
Los que se deben ir
¿Y ahora qué va a pasar con los cubanos con orden de deportación dictada por EEUU?
En la década de los 80 Danny cumplió prisión por tráfico de drogas. Desde entonces y por más de 20 años ha reconocido su error y enmendado su conducta de forma evidente, pero su nueva vida y trayectoria no anulan la orden de deportación que tiene en su contra, y hoy Danny es oficialmente conocido como un pendiente.
Con esta categorización se clasifican a miles de emigrantes cubanos juzgados por cometer delitos en Estados Unidos antes de adquirir la ciudadanía norteamericana y a quienes, como sentencia accesoria, se les impuso la deportación hacia su país de origen.