Desde que ponen un pie en el Aeropuerto habanero de Rancho Boyeros, los periodistas extranjeros que vienen a Cuba como corresponsales de sus medios de prensa, saben que la visa D-6 que poseen es una verdadera espada de Damocles.
Los riesgos de ir a Cuba con una visa D-6
Los periodistas extranjeros van a la isla conscientes de que harán un periodismo entre amenazas.
No vienen engañados.
Están conscientes de que harán un periodismo entre amenazas, bombas y bazucas de los agentes de la policía política de la Seguridad del Estado, que los tendrán vigilados y controlados mañana, tarde y noche.