unto a la carretera que conecta las provincias cubanas de Artemisa con La Habana, hay un cartel que señala la entrada a Macondo. No el de García Márquez, sino uno que contrario al anterior, carece de realismo mágico.
Macondo: familias sobreviven en una escuela abandonada en Cuba
Se trata de un pueblito escondido detrás de una plantación de café. El punto de referencia para llegar al sitio es una cárcel de mujeres que se observa a lo lejos del camino de tierra. Una hilera de casas de madera que apenas pueden mantenerse en pie, recibe los visitantes.