Jóvenes de entre 16 y 18 años pasaron diez días informándose sobre los servicios comunitarios, seguidos de dos semanas en casas de familias de Virginia, Texas, Illinois, Michigan, Washington, Oregon y Missouri. Allí, los cubanos trabajaron como voluntarios en comedores comunitarios y en centros de reciclaje, y leyeron libros a niños, según la organización no gubernamental de Washington que programó las actividades.
Ahora, a cuatro meses de que Obama deje la presidencia, el Programa Veraniego de Liderazgo para Jóvenes Cubanos ha generado una fuerte reacción del gobierno isleño, que organizó una serie de protestas en campus universitarios la semana pasada para denunciar el programa como una herramienta de la subversión estadounidense, usando un lenguaje que trae a la memoria el de la Guerra Fría.
"Condenan estudiantes universitarios nuevas maniobras yanquis", dice un titular de la edición del jueves de Granma, el diario oficial del Partido Comunista. Cuba afirmó que se quejó del programa el viernes durante una reunión de diplomáticos que negocian la normalización de relaciones.