Todas las noches, Benito, un anciano casi sordo, se sienta en un rincón de la sala de su casa a escuchar en un destartalado radio, los partidos de la temporada cubana de béisbol.
Messi y Cristiano, ¿más famosos en Cuba que Puig y Abreu?
La juventud en la isla se vuelca más por el fútbol que por el béisbol.
Cuando sus achaques se lo permiten, se llega al viejo estadio del Cerro para seguir a su equipo Industriales. "El béisbol es el único deporte del mundo que usted puede quitar la vista del terreno y estar varios minutos hablando boberías de estadísticas o polemizando una estrategia de juego y no pierdes un detalle".
Hace un lustro, Benito iba al estadio con su nieto de 9 años. "Ahora ni obligado, mi nieto quiere ver un partido de pelota. Prefiere el fútbol. Que a mí no me disgusta, pero el béisbol es nuestro deporte nacional y forma parte de nuestra cultura".