Jorge Alberto Cotilla Espinosa, de 26 años y nacido en la barriada habanera de Santa Fe, tuvo ayer su minuto de gloria.
Obama se come un "solomillo" en el corazón de La Habana
Aunque se mantuvo a prudencial distancia del hombre más poderoso del mundo y no se atrevió a ofrecerle la mano a su cliente, lo cierto es que tenía motivos para ello, pero el protocolo manda. Su cliente le dijo sonriente:"A pleasure, George".