No es Miguel Díaz-Canel, el puesto a dedo por el dictador Raúl Castro. Ni siquiera es el propio Raúl, bastante distanciado del poder en la comodidad de su estancia holguinera.
OPINIÓN | No es el muro de Trump; es el Murillo de Díaz-Canel
Marino Murillo es hoy la persona más odiada por los cubanos.
Tampoco es Alejandro Fernández Gil, el ministro de Economía que tantas boberías habla en la Mesa Redonda, donde sólo Randy Alonso, el genuflexo, se las cree.