LA HABANA, Cuba.- Como si no bastara el empantanamiento en que se ha sumido el diálogo entre Cuba y Estados Unidos a raíz de la crisis migratoria, la base naval de Guantánamo y el embargo, los funcionarios de la Isla han levantado acusaciones contra el plan de becas auspiciado por World Learning, argumentando que dicha institución busca crear líderes juveniles para subvertir el sistema político-ideológico cubano.
¿Oportunidad o subversión?
Durante años la estructura académica insular ha impedido que talentosos jóvenes se beneficien de los programas de becas otorgados por la Unión Europea, Estados Unidos e incluso países latinoamericanos como México o Brasil. El método para mantenerlos alejados de la “tentación” va desde redoblar el cerco informativo para que las convocatorias no lleguen a los potenciales aspirantes, hasta instruir a los jefes en no dar autorizaciones de salida ni cartas de aval a quienes consigan aplicar a tiempo.
La cruzada para solicitar una beca desde Cuba es enrevesada y desgastante. Para ganar el permiso del centro laboral hay que ser intachable; pero para perderlo basta que cualquier envidioso acuse al aspirante de no haber ido a suficientes trabajos voluntarios o a la pasada marcha del 1ro de mayo.