El Juego de las Estrellas de la Serie Nacional de Béisbol debía celebrarse en Santiago de Cuba, pero fue suspendido a causa de las inclemencias del tiempo generadas por el ciclón Eta.
Pacheco paga el precio de su libertad
Pero las lluvias fueron lo de menos. Otra tormenta vino aparejada al cancelado partido, en el que los organizadores intentaban rendir homenaje a los mejores peloteros santiagueros de las últimas seis décadas.
A casi todos, menos al mejor, al Capitán de Capitanes, Antonio Pacheco, a quien las autoridades deportivas de la isla no le perdonan que luego de dejar el alma en el terreno por la provincia y por la selección nacional, haya decidido emigrar a Estados Unidos en busca de un futuro que le garantice una vejez digna.