Muchas expectativas y temores ha generado en la sociedad cubana la “Tarea Ordenamiento”, nombre bajo el que el régimen designa el paquete de política económica que diseña para acometer el ordenamiento monetario y cambiario en el país.
Precios de productos básicos en Cuba subirían cerca de un 780%
En medio de tanta información fragmentada e imprecisa, una cosa queda clara sobre el ordenamiento monetario y cambiario en Cuba: conlleva a la devaluación del peso cubano y a un proceso inflacionario de grandes proporciones, que costará controlar.
Sin embargo, en medio de tanta información fragmentada, y sin conocerse aún con exactitud la tasa de cambio que se fijará, así como los plazos de las distintas medidas, una cosa queda clara tanto para los ideólogos de las reformas como para los especialistas que se han abocado a su análisis antes de la implementación: el fin de la dualidad monetaria y cambiaria en Cuba conlleva a la devaluación del peso cubano y a un proceso inflacionario que costará controlar.
En la isla existen dos monedas domésticas de curso legal (CUC y CUP) y dos tasas de cambio: la del circuito de entidades mayoristas, que equipara ambas monedas en valor (1x1), y la del circuito de personas naturales minoristas, donde el cambio se da a 25 CUP x 1 CUC.