Todos conocemos que las carencias e insuficiencias de muchos de los bienes y servicios que oferta el Estado cubano han redundado en un auge del trabajo por cuenta propia, que por lo general desarrolla su labor con mayores parámetros de calidad.
Preparan prohibiciones para cuentapropistas cuidadores de niños
Si se pidiesen algunos ejemplos de lo anterior, podríamos señalar, entre otros, a los vendedores de artículos de vestir y a los transportistas. Los primeros comenzaron a ofertar ropas y zapatos que gustaban más que los vendidos en las tiendas gubernamentales que comercializan en divisas, con el consiguiente disgusto de las autoridades. Los segundos, por su parte, además de aliviar la crisis del transporte urbano en las grandes ciudades como La Habana, son la única alternativa de movimiento con que cuentan los pobladores de muchas localidades del interior del país.
Ahora sale a la palestra el caso de los círculos infantiles. Según se dio a conocer al inicio del presente curso escolar 2015-2016, continúan cerrados 56 círculos, de los cuales 45 corresponden a la capital. Esa situación determina que 48.333 solicitudes de plazas para esas instalaciones estén pendientes de aprobación, lo que implica que otras tantas madres de niños pequeños estarían imposibilitadas de incorporarse al trabajo. La cifra adquiere mayor relevancia al constatarse el creciente papel de la mujer en la vida laboral del país.