Durante décadas, algunos de los fugitivos más buscados por Estados Unidos hicieron nuevas vidas en Cuba, se casaron, tuvieron hijos y se volvieron elementos habituales en sus modestos vecindarios de La Habana, mientras sus casos eran muchas veces olvidados en su país, reporta la AP.
Prófugos de EE.UU.: posible punto candente en el "deshielo"
El Gobierno cubano ha dicho que no devolverá a los que considera 'asilados políticos'. Argumenta que EEUU se ha negado a entregar a personas como Posada Carriles.
Luego de que Fidel Castro les diera asilo político, se convirtieron en instrumentos del Gobierno cubano para llegar a las minorías estadounidenses y a izquierdistas, dando charlas sobre los "logros" de Cuba a los visitantes que simpatizaban, estudiantes de medicina y reporteros estadounidenses.
El anuncio, la semana pasada, de que Washington y La Habana restablecerán relaciones diplomáticas, ha devuelto a estas reliquias canosas de la Guerra Fría a los titulares, transformándolos en una potencial fuente de tensión.