LA HABANA, Cuba.- Por más de cincuenta años los cubanos han escuchado la palabra “injerencia” vinculada a los Estados Unidos y su supuesta costumbre de inmiscuirse en los asuntos internos de otras naciones. Sin embargo, los medios masivos de la Isla jamás han denunciado la violenta intromisión de Rusia en países como Ucrania y Siria; ni las constantes amenazas de Corea del Norte a la soberanía de la vecina Corea del Sur.
¿Qué saben los cubanos de la isla sobre las protestas en Venezuela?
Sobre las proyecciones imperialistas de sus aliados el gobierno cubano mantiene un protectorado mediático, cuyos principales recursos son la omisión y tergiversación de los hechos. Del mismo modo ha actuado para ocultar su propia injerencia en los asuntos internos de Venezuela; especialmente tras la muerte de Hugo Chávez y el traspaso del poder a manos de un individuo tan limitado como Nicolás Maduro.
El pasado 28 de abril apareció en el diario estatal Granma una Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores, ratificando el compromiso de Cuba de “acompañar” a Venezuela en su proceso para salir de la OEA. El eufemismo no engaña a quienes estuvieron muy pendientes de la inopinada visita de Maduro a la Isla, mientras Caracas era sacudida por violentos enfrentamiento en las calles. En numerosas ocasiones se ha denunciado que la vida política de Venezuela se dirige desde La Habana, y lo peor es que el gobierno de Raúl Castro ha convertido su manifiesta injerencia en una causa del pueblo cubano, sin admitir que Maduro intenta valerse de medios anticonstitucionales para instalar una autocracia y arruinar definitivamente al que fuera uno de los países más ricos de América Latina.