Aunque el gobierno desvergonzadamente pretenda ocultarlo, para los cubanos residentes en la isla no es un secreto que el dinero que envían sus compatriotas que residen en el exterior, principalmente en los Estados Unidos, es una de las principales entradas de divisa fresca para las arcas del Estado cubano.
Remesas: grandes ausentes en las estadísticas oficiales
Aunque el régimen pretenda ocultarlo, son una de las principales entradas de divisa fresca para las arcas del Estado cubano.
Tal es el beneficio neto que representa ese dinero, que de las 12 medidas aprobadas por el presidente Obama y que entraron en vigor el 16 de enero, a la única que el gobierno cubano no le ha hecho ninguna objeción es a la referente a las remesas.
De acuerdo a la nueva política de flexibilización aprobada por los departamentos de Tesoro y Comercio de los Estados Unidos, puesta en vigencia el 21 de septiembre, se eliminaron los límites de las remesas que estaban fijado en 2 000 dólares trimestrales. Así también sucedió con quienes traen dinero a Cuba: están autorizados hasta 10 000 las personas bajo jurisdicción de EE.UU., y hasta 3 000 dólares los ciudadanos cubanos.