Miguel Cruz Cruz, ciudadano cubanoamericano y jubilado reasentado en el municipio holguinero de Gibara, recuerda:
Repatriados cubanos: ¿vale la pena regresar?
"Salí por el éxodo del Mariel para alcanzar libertad y progreso en los Estados Unidos. Por ese 'delito' sufrimos actos de repudio, gritos insultantes de ¡gusanos! Pensábamos que jamás nos reencontraríamos con nuestras familias, vecinos, amigos. Luego fuimos bien acogidos por esa gran nación (Estados Unidos). Tenía veintitrés años. El destierro fue duro, ¡pero triunfamos! Los gusanos regresamos convertidos en mariposas y con dinero. Ganado con años trabajo, ahorros y jubilación. Desde que me instalé en Cuba, sumo la renta de mi casa en Miami. Pequeño capital con que hago préstamos a bajo interés, sin mediación burocrática del banco estatal, entre familiares y amigos. Invierten en trabajos por cuenta propia, algo menos controlados por el gobierno para poder progresar".
Está de moda la repatriación. Muchos cubanos, antes los vientos de cambio que soplan, apuestan a un futuro próspero en Cuba y deciden regresar. René López Benítez, abogado independiente, residente en La Habana, explica: