Se trata de diplomáticos extranjeros quienes dicen que Cuba dio la segunda cuota de un pago que previamente había sido renegociado.
Se acabó la liquidez y Raúl Castro le vende el alma al diablo
La Habana ni toma chocolate ni paga lo que debe. Así se ha comportado el régimen desde sus días de Enero de 1959 hasta la fecha, aunque ahora algunos diplomáticos quieran sacar la cara por los Castros haciéndonos ver que están pagando sus deudas.
Se trata de una deuda de 2 mil 600 millones contraída con al menos 14 países subdesarrollados.
Expertos consultados aseguran que ni Cuba tiene tanta liquidez ni tanta voluntad de ahorro.