Las nuevas normas sobre lo que se le permitirá a los estadounidenses traer cuando viajen a Cuba implican que se podrá beber aunque sea un poco de ron cubano en Estados Unidos. Sin embargo, mientras el embargo siga en pie, no habrá abundancia de ese ron en el mercado norteamericano.
Y no queda claro cuál será el futuro del titán Bacardi, que se vio obligado a abandonar Cuba una vez que Fidel Castro tomó el poder en 1959. En el pasado, Bacardi no descartaba la posibilidad de regresar a la isla, pero representantes de la empresa, al ser interrogados el jueves, se negaron a dar detalles de sus planes en caso de que se levante el embargo.
"Esperamos que mejore la calidad de vida de los cubanos y estamos observando con gran interés los cambios que están ocurriendo", dijo la empresa en un comunicado. Bacardi dijo que esperará a ver qué efectos tendrá la mejora en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.