ver más
cubanos

Todos a la Plaza

En la explanada hay un micrófono abierto para que el pueblo opine libremente. A ambos lados de la tribuna, dos militares se encargan de poner una paloma blanca en el hombro del orador, y retirarla cuando termine la intervención.
Durante los largos años de revolución (el periodista no sabe todavía si poner el nombre del proceso político con mayúscula y se lo deja al editor), algunas personas han intentado recuperar la plaza cívica a su manera. Unos en silencio, otros bebiendo alcohol dentro de la multitud y, los menos, plantándose allí pacíficamente en señal de protesta.

En los años 90, los hermanos Claudio e Idalberto Valdés, excepcionales guitarristas, se plantaron reclamando algo tan básico como libertad de expresión y de movimiento. Los llamados Míster Acordes fueron extraídos de la plaza sin que quedaran rastros –apenas en la memoria urbana–, pero al Estado totalitario no le bastó con retirarlos, sino que los persiguió hasta llevarlos a la cárcel. Cuentan vecinos del Cerro que el operativo para la captura fue de película. Claudio murió en cautiverio e Idalberto enloqueció por la pena. Eran inseparables, unos artistas con principios y finales bien marcados, según el tiempo se encargó de corroborar.

En septiembre de 2009, el cantautor colombiano Juanes organizó un concierto multitudinario en la llamada Plaza de la Revolución, con la anuencia del Gobierno castrista. "Paz sin fronteras", se tituló el espectáculo que dividió otra vez las opiniones sobre si es inteligente dialogar con el Gobierno de la isla. Como era de esperar, el evento fue politizado por las tropas de "inteligencia" militar y hubo represión a la libertad absoluta de palabra.

Notas relacionadas

Dejá tu comentario