De la noche a la mañana la Princesa se convierte en calabaza y la potencia médica se vuelve un basurero.
Tras malversar los fondos para su reconstrucción el hospital Pedro Borras termina siendo un basurero
Así sucedió con el antiguo Hospital Infantil Pedro Borras Astorga, ubicado en la calle G y 27, en el capitalino reparto del Vedado, demolido y devenido en basurero.
Para derribar la instalación ni siquiera se pudo hacer con las fuerzas de trabajo de La Habana, donde ya nadie quiere ocupar estos puestos de trabajo mal pagados y sin las más mínimas condiciones para trabajar. Fue necesario contar con la empresa de Obras de Arquitectura e Ingeniera del Ministerio de la Construcción de Villa Clara.