Cerca de allí, bajo la sombra de un almendro de playa, un grupo de conductores se pone rápidamente de pie, algunos esperando su primer cliente del día.
Turismo en Cuba se desploma sin el petróleo de Venezuela y con crecientes tensiones con EEUU
LA HABANA (AP) — Es casi mediodía en La Habana cuando un puñado de turistas baja de un pequeño autobús amarillo y corre hacia una fila de relucientes autos clásicos, con sus cámaras en mano.
Pero los turistas se toman un par de selfies rápidas frente a los autos de colores brillantes, que van desde un Pontiac de 1950 hasta un Buick de 1960 y se alejan.
“Esto está crítico”, afirmó Reymundo Aldama, quien conduce un Ford Fairlane convertible rosa chicle de 1957. “Estamos esperando que vengan, que venga trabajo”.