Puerto Rico 25 junio 2021

Denuncian que es apresurado el retorno presencial a las aulas en la UPR

Algunas unidades del sistema ya habían comenzado su proceso de matrícula cuando se impartió la directriz de regresar a los salones desatando complejidades en la logística y en la programación de cursos

Las instrucciones del presidente de la Universidad de Puerto Rico, Jorge Haddock, para que las clases en el próximo semestre escolar sean presenciales sorprendió a buena parte del personal encargado de programar la oferta académica que contemplaba un regreso paulatino, y no repentino, a las aulas ante las reglas de distanciamiento social, la limitada cantidad de profesores y el deterioro de la infraestructura de los recintos.

Del mismo modo, medidas de distanciamiento social exigirían que, según el tamaño de los salones, las secciones de clases sean más pequeñas que las diseñadas para las modalidades en línea. Eso implica que se necesitarán más profesores para cubrir estas sesiones y los recursos humanos en al UPR están limitados por los recortes presupuestarios impuestos por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF).

A esto se le añade que gran parte de las facilidades no han sido mantenidas eficientemente durante la pandemia.

“Para que se dé un regreso presencial dependemos de tantas cosas que ahora mismo no sabemos o lo que tenemos es información incierta”, dijo una de las fuentes.

El vicepresidente de Asuntos Académicos de la UPR, Ubaldo Córdova, afirmó que para atender los problemas de infraestructura utilizan fondos federales asociados a la recuperación por la pandemia. Estos fondos, advirtieron dos fuentes, en muchos casos tienen usos restrictos para fortalecer la educación a distancia y no pueden ser usados para poner al día los salones de clases.

“Esto ha creado preocupación y ansiedades en el seno del estudiantado porque no hay seguridad sobre lo que va a pasar con las matrículas que ya se han efectuado. Esto es algo que se debió avisar con más tiempo. El estudiantado tiene que hacer arreglos de vivienda y presupuestar sus gastos del semestre y parece que esto no se tomó en consideración a nivel central”, expuso Ramos.

El vicepresidente de Asuntos Académicos de la UPR explicó que con la directriz se busca que, en la mayor forma en que sea posible, se regrese a los salones de clases para el próximo semestre, pero manteniendo una gama de modalidades educativas. Esto último, reconociendo que con la pandemia del COVID-19 aumento el interés por las clases a distancia o en modalidades híbridas.

“La expectativa es que la oferta sea más variada de lo que teníamos anteriormente. El interés es que cada recinto establezca la oferta que el estudiante esté solicitando como también los intereses de los profesores que buscan nuevas experiencias académicas. Va a haber mucha diversidad. Cada recinto es bien diferente y cada programa es diferente. Es una normativa general y cada recinto establecerá como entienda pertinente su oferta”, sostuvo.

“No hay una camisa de fuerza. Al contrario, se planifica con tiempo, se trabaja bien de cerca con los departamentos”, afirmó.

Tras ser cuestionada sobre el tema la Administración Central de la UPR tramitó expresiones públicas con varios directivos o rectores del sistema universitario en las que coincidentemente afirmaba que el retorno a la modalidad presencial, como expuso Haddock, no afecta las operaciones ya programadas en sus respectivas instituciones o que, si se generarán cambios, serán informados oportunamente.

Fuente: elnuevodia.com

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