Un jurado determinó el miércoles que Hernández, de 25 años, mató a tiros a Odin Lloyd el 17 de junio de 2013. El ex tight end recibió la sentencia obligatoria para este delito: cadena perpetua sin derecho a libertad condicional, lo que a vez provoca una apelación automática ante el tribunal supremo de Massachusetts.
Hernández, de ascendencia puertorriqueña, miró hacia su derecha, apretó los labios y se sentó cuando escuchó el veredicto del jurado, que deliberó durante siete días.
La madre de Hernández, Terri, y su prometida, Shayanna Jenkins, estallaron en llanto cuando escucharon el fallo. Hernández, con los ojos rojos, les dijo, "sean fuertes".
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