Si Randy Arozarena perteneciera a un equipo mediático, como los Yankees de Nueva York, los Dodgers de Los Angeles o los Cachorros de Chicago, probablemente ya se hubiera desatado una Randymanía y el público hubiera caído rendido ante el juego alegre del jardinero cubano.
Arozarena ya está en los libros de historia
Pero juega para los Rays de Tampa Bay, el equipo que menos seguidores tiene en todo el país.
Aun así, Arozarena ha aprovechado el gran escenario que es la postemporada de las Grandes Ligas, para llamar la atención de la gran fanaticada y deslumbrar al mundo del béisbol.