La respuesta de Brasil fue un enfático no.
Sin su lesionada estrella y en inferioridad numérica durante los últimos 20 minutos, la Canarinha conquistó el domingo su novena Copa América y primera desde 2007 al doblegar 3-1 a Perú, el equipo que no pudo dar una última sorpresa.
Everton, quien cubrió el puesto de Neymar, fue uno de los ejes de la consagración en el estadio Maracaná, la casa sagrada del fútbol brasileño. Revelación del torneo, Everton anotó el primer gol y propició la falta para el penal que Richarlison cobró a los 90 minutos para sellar el quinto título ganado como locales.