"Teníamos evidencia concreta de que alguien quería detonar un explosivo en el estadio", dijo el jefe de la policía de Hannover, Volker Kluwe, a la televisión alemana.
Refiriéndose a otra amenaza de bomba cerca de una hora antes, que resultó ser una falsa alarma, Kluwe dijo que "después que se determinó que el primer objeto era inofensivo, recibimos una confidencia que tenía que ser tomada en serio de que se planificaba un ataque".
El ministro del Interior del estado de Baja Sajonia, Boris Pistorius, señaló en una rueda de prensa posterior que no han encontrado explosivos y que tampoco se ha arrestado a alguien.