El duelo de ida de las semifinales estaba marcado por el regreso de Pep Guardiola a Barcelona, pero Messi le robó el protagonismo a su ex técnico, con el que llegó a conquistar dos de sus tres Champions previas, y definió un partido que se le complicaba en exceso al Barsa. El astro argentino, ganador de cuatro Balones de Oro, marcó a los 77 y 80 minutos y asistió en los descuentos para el tercero de Neymar, el broche dorado a otra gran noche europea en su glorioso historial.
"No creo que el partido acabe 0-0", aventuró en la previa Guardiola, quien también declaró "imparable" a Messi y demostró ser tan buen entrenador como profeta, rendido finalmente al talento de su ex discípulo, máximo anotador del torneo con 10 dianas. "El talento ha marcado las diferencias", se limitó a comentar Guardiola tras la nueva exhibición de su ex pupilo.
Al Bayern solo le queda la esperanza de una remontada para el cotejo de vuelta del próximo miércoles en Munich, y que Messi pierda el vuelo o se reserve para la liga, donde el Barsa marcha líder a falta de tres fechas con dos puntos de ventaja sobre el Real Madrid. El conjunto bávaro perdió 3-1 en el duelo de ida por los cuartos de final ante el Porto, y luego masacró 6-1 al equipo portugués en la vuelta en Alemania.