Pacquiao es el filipino que pagó más impuestos en el 2013 y ha compartido su riqueza con los pobres de su provincia de Sarangani, donde es venerado y a la que representa en la Cámara de Diputados. Gane o pierda ante Floyd Mayweather Jr., se da por descontado que será reelegido para un tercer y último período a menos que decida no postularse para la cámara baja y buscar en cambio una banca en el Senado.
Pero mucha gente está desencantada con la gestión de Pacquiao como político. Lleva seis años en el Congreso y todavía no se ha aprobado un solo proyecto impulsado por él. El año pasado asistió a solo cuatro sesiones del Congreso.
Si bien se ausenta para entrenarse, el profesor de administración pública Próspero de Vera dice que le está negando representación a quienes votaron por él.