Todos estos aspectos de interés en la competición fueron relegados un momento el viernes cuando Tom Watson se despidió del Abierto Británico durante el crepúsculo en St. Andrews.
Watson, el ganador más prolífico en el último siglo del campeonato más antiguo de golf, concluyó su 129na ronda con los reflectores del club Royal & Ancient iluminando el 18vo green. El cinco veces campeón hizo bogey. El resultado en la tarjeta fue lo de menos.
"No hubo lágrimas", declaró Watson. "Esta es una ocasión de alegría. Tengo muchísimos recuerdos. Me embargan esos recuerdos".
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