Tales empresas funcionan como agencias de talento: Trabajan con deportistas, equipos y asociaciones atléticas para firmar acuerdos de patrocinio y publicidad. En algunos casos, compran y revenden derechos de medios y licencias.
Algunas de las principales ligas del mundo —la liga Premier inglesa, la NBA o la NFL— negocian directamente con las televisoras sus derechos de transmisión. Pero para muchos otros eventos deportivos, como deportes universitarios o torneos internacionales de fútbol, son generalmente las agencias externas las que manejan los derechos de mercadeo y medios.
Las acusaciones del Departamento de Justicia en contra de una de esas agencias —Traffic Sports USA, con sede en Miami y cuya matriz, Traffic Group, tiene sede en Sao Paulo— ilustra el potencial para la corrupción.