La última Serie Mundial lo evidenció mejor que nunca.
Los Gigantes de San Francisco se convirtieron en el primer equipo de la Liga Nacional desde la década de los 40 en ganar tres campeonatos del Clásico de Otoño en un periodo de cinco años. Su fórmula se basó en un abridor extraordinario como Madison Bumgarner, un bullpen infranqueable y hacer contacto con la pelota
Del otro lado estuvieron los Reales de Kansas City, empleando los mismos ingredientes, poniéndole énfasis a la velocidad en las bases. Representaron a la perfección los mercados "pequeños" que ahora pueden pelear de tú a tú con las billeteras de gigantes como los Yanquis y los Medias Rojas.