Karim Benzema tuvo muchos problemas en la primera mitad de la temporada. Más que lesiones, el delantero francés, que anotó 44 goles en el curso anterior, no acababa de encontrar las mejores sensaciones. Se hablaba de molestias, fatiga o problemas de distinta índole, con los que el delantero viajó a Qatar para participar en el Mundial con Francia. Lo que ocurrió allí está más que contado, con el regreso del lyonés a Madrid a mitad de la competición mundialista para recuperarse, esta vez sí, de manera satisfactoria,
La peligrosa soledad de Benzema
En el primer tramo de la temporada, con Karim fuera de las listas de Carlo Ancelotti en hasta ocho partidos, el entrenador del Madrid encontró el gol en otros jugadores. Brilló especialmente Vinicius Junior, con 10 dianas, cifra que proyectaba una mejora con respecto a su producción en la brillante temporada precedente (22 tantos). Pero hubo más. Fede Valverde, al que Ancelotti había retado a marcar al menos 10 goles en la temporada, se fue hasta los ocho antes del parón mundialista, muchos de ellos gracias a remates poderosos con ambas piernas, como el entrenador del Madrid le pedía. Tampoco fue despreciable la aportación de Rodrygo Goes, que sumó siete tantos a las cuentas del Madrid antes de Qatar, tres de ellos en la Copa de Europa. Incluso Luka Modric, que no suele destacar por su producción anotadora, marcó hasta cinco goles más para destacar en un listado que también incluía a Asensio y Militao (tres), Lucas y Rüdiger (dos), y Hazard y Kroos (un gol).
Este reparto cooperativo del gol en el Madrid ante los problemas de su '9' titular ha saltado por los aires tras el Mundial, con Karim acaparando la práctica totalidad de la producción ofensiva del equipo. Son cinco goles de Karim en sus últimos cuatro partidos, tres en Liga y dos en la Supercopa. Y de ellos, tres de penalti.