Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, que libran una puja de años por la supremacía individual en el fútbol, quedaron afuera del torneo el sábado con una diferencia de un par de horas, cuando Argentina cayó 4-3 ante Francia y Portugal sucumbió 2-1 frente a Uruguay.
Los resultados de la primera ronda habían planteado la posibilidad de que Messi y Cristiano se encontrasen en los cuartos de final y los aficionados de todo el mundo comenzaron a relamerse con esa posibilidad dada la rivalidad que hay entre ambos, desde hace una década los dos mejores jugadores del planeta.