Al marcharse, Bartomeu dejó sembrada una nueva polémica, con la revelación de que el club catalán busca unirse a lo que sería una nueva Superliga de equipos de elite.
Bartomeu anunció en una rueda de prensa que toda su junta directiva también dimitió, con lo que se evita proceder con una moción de censura prevista para las próximas semanas.
El dirigente quería que la consulta fuera demorada al argumentar que el agravamiento de la pandemia de coronavirus ponía en riesgo la salud de lo más de 110.000 socios del club que podían participar. Pero el gobierno de la región autorizó proceder con la consulta.