El borrador del documento -que será presentado a las comunidades escolares- incluye propuestas como el desarrollo de al menos una escuela aeroespacial, aumentar la cantidad de escuelas especializadas en ciencias y matemáticas y crear laboratorios de vida independiente para estudiantes de educación especial. También propone abrir un plantel bilingüe –siendo el inglés una de las materias de difícil reclutamiento– en cada municipio de la Isla.

Aunque el documento publicado ayer establece que se trata de un “plan maestro de infraestructura”, las propuestas entran directamente a temas de política pública, currículo y planes educativos, que van más allá de arreglar paredes y construir nuevos salones.

Enrique Questell Pereira, director de la Oficina de Infraestructura del DE, reconoció que aun cuando a primera vista los puntos considerados podrían parecer “que no están directamente relacionados con aspectos estructurales, sino académicos, lo que demuestran es que en este plan estamos considerando cómo la infraestructura impacta, moldea e impulsa de manera determinante la productividad, el enfoque y la ejecución de las metas de desarrollo académico y socioemocional”.

El borrador de 21 páginas procura establecer el plan para utilizar los fondos federales asignados a la Isla en respuesta a los huracanes Irma y María en 2017, así como los terremotos de 2020 y la pandemia de covid-19. El DE invita a las comunidades escolares a que opinen sobre el plan –publicado en el portal digital de la agencia– antes del 15 de abril.

En total, son $3,700 millones los fondos federales procedentes de diferentes programas con los cuales el DE manejará el plan. Al menos, $2,300 millones fueron concedidos por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), en respuesta a los huracanes.

Questell Pereira explicó que la propuesta tiene ocho pilares de desarrollo, que incluyen crear escuelas resilientes donde el 100% de los refugios tengan generadores y cisternas; crear laboratorios sensoriales y laboratorios de vida independiente para los estudiantes de educación especial; aumentar la cantidad de escuelas especializadas en ciencias y matemáticas; una escuela aeroespacial y tres escuelas agrícolas; las escuelas bilingües en cada municipio; aumentar en 20% la cantidad de planteles especializados en bellas artes; duplicar el número de escuelas especializadas en deportes y llegar a 100 planteles que ofrezcan el modelo Montessori, particularmente en niveles primarios.

El DE contrató a la empresa CBRE Heery por $76 millones para manejar las dos fases de la implementación del plan que, según ha insistido la agencia, no incluye el cierre de planteles.

Un plan que va más allá del cemento

Questell Pereira insistió en que el fin del plan maestro no es solo “llevar las escuelas a como estaban y reparar los daños”.

“El reto que se le ha dado a Educación es repensar nuestro sistema educativo actual y poder invertir esta cantidad histórica de dinero en una manera que realmente aumente el desempeño académico y atienda algunas necesidades. Lo que queremos con este ejercicio, que incorporó miembros del equipo académico, de planificación y de superintendencia, era ver dónde son las áreas en las que Educación quiere invertir, cuál es la visión de Educación para esta asignación”, señaló a EL VOCERO.

Recalcó que el documento es un borrador que ahora será sometido a grupos focales a nivel regional.

“Lo que se está compartiendo es la visión del Departamento de Educación para aterrizarlo a que las personas puedan ahora comentar y ver si, en efecto, es una dirección que es bien aceptada”, precisó. “Esto se fundamenta en el desempeño de las escuelas especializadas como Croem, University Gardens, donde el desempeño amerita tener más escuelas como estas y estar alineados con el Departamento de Educación federal”, indicó.

Cuando se le preguntó por qué el plan no incluye detalles de lo que sucederá con las escuelas públicas, el funcionario dijo que “esto hay que verlo como un primer capítulo. La idea es alinearnos como País”. Afirmó que para junio presentarán los planes para cada una de los planteles, “pero no el nivel de detalle de cuántas grietas ni cuánto se va a invertir por escuela, sino un plan de trabajo. Eso comienza con un proceso técnico de llevar ingenieros a hacer las guías de diseño en las escuelas que se van a modernizar”.

La expectativa de FEMA es que los proyectos estén terminados para septiembre de 2027.

Reaccionan los maestros

Víctor Bonilla, presidente de la Asociación de Maestros, cuestionó que el borrador del plan no fuera discutido con esta organización antes de ser presentado. Recordó que tanto los maestros de inglés como los de ciencias y matemáticas son de difícil reclutamiento, lo que complica el plan de tener escuelas especializadas en estas áreas.

“Entendemos que no van a tener maestros suficientes (de esas materias) para el año regular. Es una meta que uno se propone, pero es una meta que no es alcanzable”, sostuvo. “Uno se formula metas, pero no pueden ser para llenar el papel. Tienen que ser metas viables”.

Agregó que mientras se cuecen estos planes, en el área sur de la Isla lamentan que todavía no han comenzado a reparar los planteles afectados por los terremotos y los estudiantes continúan tomando clases en módulos o vagones.

“En Guánica y Guayanilla hay escuelas que no se han tocado. El plan maestro debió ser de infraestructura. Que me dijeran área, lugar, en qué estatus está”, afirmó Bonilla.

“Bien dice que es un borrador, pero lo más que nos interesaba a la Asociación de Maestros y su sindical era la disponibilidad de los fondos federales y verdaderamente ver cómo se van a utilizar, cuán rápido van a ser desembolsados y que esos fondos lleguen para infraestructura”, manifestó.

Jinnette Morales, portavoz del Movimiento por la Niñez y la Educación Pública, calificó las propuestas como necesarias, pero expresó dudas sobre el uso de estos fondos. Recordó que la agencia ha tenido varias acusaciones por malversación de fondos federales.

“Yo creo que son necesarios y ojalá que se puedan concretar de la manera que lo están planteando. Mi mayor preocupación es, porque lo hemos vivido, que siempre que hay muchos fondos federales se utilizan para beneficiar a los amigos del alma”, señaló.

“Yo espero que se usen de forma transparente y para levantar la educación del País. Hablan de crear escuelas vocacionales para estudiantes de educación especial y eso es un reclamo que hemos hecho por mucho tiempo. Si no dominan la lectura y la escritura, no cualifican para una escuela vocacional y hay que tener estas escuelas con enfoque empresarial para jóvenes con diversidad funcional”, agregó Morales.

Fuente: elvocero.com

Notas Relacionadas

Deja tu comentario