Lamentablemente para ella, la campaña presidencial la ha puesto nuevamente en el candelero.
En el primer debate entre Hillary Clinton y Donald Trump, el magnate, que se ha casado tres veces, aludió a los problemas matrimoniales de su rival y mencionó las infidelidades de Bill Clinton, aunque sin ahondar en ello. El candidato republicano dice que no tocará el tema en el debate del domingo, pero es sabido que cambia a menudo de parecer.
"Veamos qué pasa", declaró en un acto de campaña el jueves en New Hampshire.