Muchos de los cortes de luz fueron breves pero algunos tardaron más y derivaron en desalojos.
En la Casa Blanca se encendieron generadores de respaldo cuando se fue la luz, así que la interrupción duró sólo unos segundos. La electricidad en la sala de prensa de la residencia presidencial bajó al mediodía, lo que oscureció cubículos brevemente y apagó pantallas de televisores. Pero el edificio regresó rápidamente a la normalidad.
La luz se fue también en el Departamento de Estado durante el encuentro diario con reporteros, lo que obligó a una portavoz a terminar la sesión a oscuras.