"Nuestra campaña no se trata solo de derrotar a Donald Trump", dijo el político de 77 años, que se describe como un demócrata socialista, en un correo electrónico a sus seguidores. "Nuestra campaña tiene que ver con transformar nuestro país y crear un gobierno basado en los principios de justicia económica, social, racial y ambiental”.
Sanders, un progresista entusiasta que impulsa políticas como la atención médica universal y la educación universitaria gratuita, remeció al Partido Demócrata en 2016 con su enérgico desafío a Hillary Clinton por la nominación del partido. Aunque finalmente la candidata a la Casa Blanca fue la exsecretaria de Estado, la campaña de Sanders ayudó a sentar las bases para el giro a la izquierda que ha dominado la política demócrata en la era de Trump.
La cuestión ahora para Sanders es si se destacará entre un nutrido grupo de aspirantes a la candidatura demócrata que también apoyan muchas de sus ideas y que arribaron después que él al panorama político nacional. La situación es muy distinta a la de 2016, cuando Clinton era su única adversaria progresista.