En su correo electrónico, Brad Karp ofrece la explicación pública más detallada hasta la fecha sobre su decisión de hacer significativas concesiones a la Casa Blanca luego de que se emitió una orden ejecutiva dirigida contra su bufete, Paul, Weiss, Rifkind, Garrison & Wharton.
Bufete de abogados que atacó Trump pudo haber quedado 'destruido', explica su presidente
La orden —la más reciente en una serie de acciones en contra de los despachos cuyos abogados han llevado a cabo labores jurídicas con las que Trump discrepa— amenazaba con suspender los permisos de seguridad para los abogados del bufete, así como con poner fin a cualquier contrato federal en el que la firma estuviera involucrada. Mencionó como explicación el hecho de que un exabogado de la compañía, Mark Pomerantz, fue parte central de una investigación que emprendió la fiscalía del distrito de Manhattan en torno a las finanzas de Trump antes de que asumiera la presidencia.
Sin embargo, Trump anunció el jueves que había rescindido la orden después de reunirse con Karp en la Casa Blanca. La presidencia informó que el despacho había accedido a brindar 40 millones de dólares en servicios legales gratuitos para impulsar la agenda del gobierno federal, incluida la lucha contra el antisemitismo; no tomar en cuenta elementos de diversidad, igualdad e inclusión en sus prácticas de contratación; y aceptar a clientes sin importar su afiliación política.