En una declaración, la aspirante a la Casa Blanca no llegó a decir que apoyaba un rescate federal, pero dijo que el Congreso debería dar al territorio estadounidense la misma capacidad para reestructurar sus deudas que se acuerda a las municipalidades y corporaciones públicas según el código de quiebras.
"No estamos hablando de un rescate, sino de una oportunidad justa de éxito", declaró Clinton. Instó al Congreso y la Casa Blanca a "asociarse con Puerto Rico al suministrarle apoyo real y recursos para que Puerto Rico pueda encarar el trabajo duro que se requiere para encaminarse hacia la estabilidad y prosperidad".
El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, dijo el mes pasado que la deuda pública de 72.000 millones de dólares es impagable con el actual nivel de crecimiento económico, y que buscaría una moratoria de los poseedores de bonos mientras el territorio emerge de una depresión económica de casi una década.