En un comunicado, Clinton dijo que "muchos de los partidarios de Trump son estadounidenses muy trabajadores que simplemente no sienten que la economía o nuestro sistema político estén trabajando para ellos".
Reconoció que cometió una "generalización extrema" en sus declaraciones del viernes durante un acto de recaudación de fondos LGBT en un restaurante de la ciudad de Nueva York y, añadió, que eso "nunca es una buena idea". Asistieron unas 1.000 personas.
"Generalizando bastante, podrías poner a la mitad de la gente que apoya a Trump en lo que llamo una cesta de deplorables ¿Verdad? Los racistas, sexistas, homofóbicos, xenofóbicos, gente que tiene miedo al Islam, en fin", dijo Clinton, resaltando que el otro tanto que apoya a Trump está frustrado y necesita simpatía.