La distribución a nivel nacional de Fairlife en las próximas semanas señala el ingreso de Coca-Cola en el negocio de la leche envasada en Estados Unidos y es uno de los recursos a los que apela la mayor productora de bebidas sin alcohol en el mundo para diversificar sus productos a medida que los estadounidenses consumen menos gaseosas.
El lanzamiento también ocurre en momentos en que el público busca algún tipo de mejora en sus alimentos y bebidas, ya sea más fibra, antioxidantes o proteínas. Eso fue lo que impulsó a Coke a entrar en la categoría láctea, donde la diferencia de opciones sigue siendo relativamente pequeña y cuyo consumo ha ido declinando durante décadas.
El presidente de la división de Norteamérica de Coca-Cola, Sandy Douglas, dijo en una conferencia en noviembre que básicamente se trata de la leche perfeccionada.