El intento de algunos opositores de Trump de persuadir a electores republicanos para que rechazaran al presidente electo no fructificó, y el proceso se desarrolló mayormente según el guion. La polarizadora victoria de Trump el 8 de noviembre y el hecho de que la candidata demócrata Hillary Clinton había ganado el voto popular nacional agitó un intenso cabildeo, aunque en vano.
"¡Lo logramos!", tuiteó Trump la tarde del lunes. "Gracias a todos mis grandiosos seguidores, oficialmente ganamos la elección (pese a toda la prensa imprecisa y tergiversada)".
Posteriormente emitió un comunicado en el que decía: "Con este paso histórico ahora podemos concentrarnos en el brillante futuro que nos depara. Trabajaré duro por unir a nuestro país y ser presidente de todos los estadounidenses".