El hombre, identificado como Micah Johnson, de 25 años, indicó a las autoridades que estaba molesto por la muerte de dos hombres negros a manos de policías en incidentes sucedidos en la semana y deseaba exterminar blancos, "especialmente oficiales blancos", señalaron funcionarios.
El atacante fue muerto por un artefacto explosivo portado por un robot después de los tiroteos, que marcaron uno de los días más letales para las fuerzas de la ley de Estados Unidos desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. En total, 12 policías fueron baleados.
En Georgia, Missouri y Tennessee, las autoridades dijeron que civiles que empuñaban pistolas también dispararon contra policías en ataques individuales que sucedieron después que los dos hombres negros murieron a manos de policías en Louisiana y Minnesota. Dos agentes fueron heridos, uno de ellos de gravedad.